Última actualización: 29/06/2017, 9:44
Solidaridad Digital está elaborado por Inserta

Cultura y ocio

"Últimamente todo está muy borroso y muy desenfocado"

Jesús Pozo, fotógrafo

Esther Peñas / Madrid- 15/06/2016

Con el epígrafe ‘Historias de mi calle’, el fotógrafo Jesús Pozo reúne diecisiete imágenes teñidas en blanco y negro tomadas a lo largo de diez años. Instantáneas enigmáticas, con un punto de melancolía, nieve, introspección, energía incluso, alguna, de neurosis; en cualquier caso, todas tomadas desde un ángulo que sugiere. Y cada una acompañada por un texto de Roberto Villar. La muestra puede verse del 16 al 18 de junio en Siluro Concept (calle de Cervantes, 3, Madrid).

 

¿Cómo cambia una calle dependiendo del momento del día?

 

La calle es un ser vivo lleno de seres vivos. En el centro de Madrid, donde está mi calle, la vida nunca para. Siempre se abre una ventana, sale alguien con un perro a pasear o hay besos. Incluso trapicheo, violencia y suciedad. La madrugada es casi limpia y nostálgica. La mañana de entrada al colegio es acicalada y ordenada. El medio día es trepidante. La tarde es siesta y reflexión. La ‘más tarde’ es dispersión. La noche es concentración de todo, incluso de silencio; y la ‘más noche’ es sueño, juerga y golferío.

 

¿Cómo son las historias de su calle?

 

Hay 17 historias que han ocurrido delante de mi cámara sin que los protagonistas fueran conscientes de estar participando de una historia. Es más, en alguna de las fotos, ni siquiera aparecen. Pero sí lo que han protagonizado. Ejemplo: limpiar unas toallas y colgarlas muy ordenadamente. Te puedes imaginar la vida de esa persona solo por cómo ha colgado las toallas…

 

¿Es más interesante, la calle, cualquier, de noche o de día?

 

La calle es interesante a cualquier hora del día. La noche, sin embargo, le da un punto más estético para la fotografía.

 

¿Es más importante el modo de mirar las cosas o lo que sucede?

 

Siempre he dicho que los fotógrafos el único mérito que tenemos es que vemos lo que los demás sólo miran. Creo en la magia de poder captar un momento que se convierte en una historia que luego, cada uno, puede interpretar a su manera.

 

¿Qué cosas nos ‘desenfocan’ la mirada?

 

A la mirada la desenfoca, principalmente, la falta de educación. Ahí está la base de todo. Si a la educación se la dota de cultura, se puede conseguir una mirada limpia. Quizá por eso está últimamente todo muy borroso y muy desenfocado.

 

De estas instantáneas, ¿por cuál de ellas siente especial querencia y por qué?

 

Me gusta especialmente la de la chica leyendo el mensaje en su teléfono. Era difícil captar las luces (especialmente la de la ventana del móvil desde tanta distancia) como las quería, en un instante tan corto como el de leer un mensaje de texto. La calle mojada le da un toque estético precioso. Y además, ¿qué le dirían?

 

¿En qué espacio de tiempo están tomadas?

 

Es una selección de fotos que he ido tomando en los últimos diez años. Hay muchas historias más. Igual se ha quedado en el cajón alguna mejor…

 

¿Por qué escogió el apoyo, la completitud de los textos de Roberto Villar?

 

Roberto Villar tiene la habilidad de contar con muy pocas palabras lo que yo quiero expresar con una instantánea. Me parece un excelente escritor y creí que la literatura enriquece la fotografía. Seguramente habrá algún purista que dirá que la foto no lo necesita. Pero aportar más siempre es bueno. Me gusta colaborar con otros artistas cuando hago algo. Igual es una forma de protegerme o de solucionar mi timidez y vergüenza por exponer.

 

¿Por qué escogió el blanco y negro?

 

El blanco y negro te descubre y te pone a los pies de los caballos. No permite fallos. Está lo que tiene que estar, sin nada que perturbe lo que quieres contar.

 

Compartir
icono de facebook para compartir icono de facebook para compartir

Comentarios

No hay comentarios asociados a la noticia

Tu comentario

Solidaridad digital financiado por fundación ONCE y Unión Europea