Compartir en redes sociales

Sánchez Adalid

Entrevista

16 Oct 2018

Jesús Sánchez Adalid, sacerdote y escritor

“El dinero es la tentación más grosera y permanente que tiene el ser humano”

Esther Peñas / Madrid

El último libro de Jesús Sánchez Adalid (Villanueva de la Serena, Badajoz, 1962), sacerdote, juez, filósofo, teólogo, profesor de Ética, es un homenaje a lo femenino. No sólo porque está protagonizado por una mujer fascinante, Subh Walad, la madre del califa, llena de ángulos en los que detenerse para dejarse traspasar, embarazada de dones, sino porque el locus, Córdoba, es una Ella mayúsculo. Con el Califato como contexto, Sánchez Adalid nos propone una trama en la que la dignidad, su pérdida, los afectos y la ambición trazan un mapa que nos conduce a una agradecida lectura. 'Los baños del pozo azul' (HarperCollins).

Regresa a Córdoba, de nuevo. Una ciudad que recrea casi con un estado del alma…

La verdad es que una buena definición, me gusta mucho… esa Córdoba a la que siempre se puede volver y que, además, es una fuente inagotable de disfrute, de experiencias, de todo, para los sentidos, para el espíritu… 

Una ciudad tremendamente femenina…

Es algo de lo que cada vez estoy más convencido, y por eso he querido liberar a Córdoba de ese gran tópico que envuelve sobre todo el mundo islámico y que es que la mujer no tiene presencia, ni presencia pública. El descubrimiento de este personaje, Subh Um Walad, me daba la oportunidad ed presentar otra visión de Córdoba, mucho  más femenina, por supuesto la Señora es Córdoba y Córdoba es la Señora. De hecho, el apelativo que aparece en el muxarabi dice: “La Señora de las Señoras de Córdoba”. Es una mujer importante, lo que hubiera sido hoy una celebrities, una personalidad con muchísima presencia pública.

Leyendo su libro, de nuevo uno se da cuenta de que el enemigo siempre queda demasiado cerca…

En efecto, esa es una de las cosas que más defraudan en esta vida, por desgracia, el que las personas que has amado al final se han servido de ti o que tú has formado parte de las piezas de su ambición. Cuando se ha amado de verdad eso produce mucho dolor.

¿Se puede dejar de amar lo amado?

Se puede, pero siempre que da algo, la vida es una opción fundamental, no nos podemos quitar de encima nada de lo que ha formado parte de nosotros; y, desde ese punto de vista de afectos, que son de lo más grande de este mundo, que conforman tu vida, me cuesta pensar que uno puede dejar de amar del todo lo que amó. Otra cosa es que el despecho, la frustración, el desengaño… esos cortinajes que el ser humano se pone por delante para poder dar su explicación a lo que no puede comprender, aparezcan y nos hagan creer que hemos dejado de amar por completo. 

Igual soy una tarada, pero sigo pensando que el amor lo puede todo…

Sí, yo también creo que el amor lo puede todo, lo único que ocurre es que amar totalmente es muy difícil…

Amara hasta el extremo… ¿cómo sabe uno que ama bien?

Intentando salir de uno mismo y colocándose en el lugar del otro, no hay otra forma.

¿Es el rostro del otro el que nos conforma?

Uno puede compararse consigo mismo, el descubrimiento de uno mismo, aquello que ponía en el frontispicio del Oráculo de Delfos: conócete a ti mismo, que no ha perdido vigencia en absoluto. Es la única manera de seguir adelante, conocer tus contradicciones, dónde fallas… pero es verdad que cuando se ama de verdad el otro te pone mucho en tu sitio porque el amor necesita de una pieza fundamental para que sea verdadero: el desprendimiento, la capacidad de dejar de ser uno mismo para viajar al mundo del otro.

Vivir desde lo luminoso, nunca vibrar en negativo… Vivir desde el desprendimiento, el despojamiento, el abandono de sí…

Exacto… amar es desear y contribuir a que la persona amada sea feliz, eso es amar de verdad. Si uno se quiere salirse con la suya siempre no va a ser capaz de vivir ni de tener una vida medianamente feliz. No, así no se puede.

Vuelvo a la enjundia del libro, y pienso en estas conspiraciones que retrata, tan voluptuosas, tan bien urdidas, y lo chusco de las intrigas palaciegas de hoy en día…

Y eso que, de todo lo que nos llega a nosotros, hay mucho que no sabemos, solo una pequeña parte; es cierto que los grandes avances de nuestra época, porque estamos en un cambio de época sin lugar a dudas, ha sido el que todo lo que está oculto, tarde o temprano, llega a saberse; el hecho de que estas personalidades del Estado, de la finanzas, incluso de la realeza tengan mucha mayor presión. 

Subh Um Walad ¿es el modelo de feminista que usted admira?

Sí, lo que Auriola de ninguna manera pretende es emular el mundo de los hombres, eso sería un falso feminismo. Quiere ser ella, por eso se resiste a entrar en la conjura, porque sabe que eso no conducirá a nada, es como si dijera: ¿para qué?. Y eso es muy femenino, la obstinación de llegar a las últimas consecuencias es muy masculino, la mujer es más reflexiva, las mujeres ponen más el corazón en las cosas, pero al final es un corazón reflexivo, no exento de pasión. 

La madre del califa dispone en sus baños de poesía y música, ¿dos modos de estar en el  mundo que nos salvan?

Sin duda. Además, en esta época, finales del año mil, a pesar de que tenemos el estereotipo de que era un mundo oscuro, plano, guerrero… las crónicas te dan otra visión más luminosa, y los poetas andalusíes de esta época son fascinantes, aparte de que son filosóficos. Lo que quiere el hermano es que ella viva una catarsis liberadora, y eso solo lo puede alcanzar con el goce, goce que ella encuentra en los baños, con el agua, la sensualidad, la poesía, que le hace reflexionar, la purificación de la situación opresiva que lleva viviendo durante muchos años...

¿De qué modo cada cual puede administrarse la dicha propia?

Uf... Es el trabajo más largo y más definitivo de esta vida. 
 
Indefectiblemente, el dinero corrompe almas…

Sí, el dinero corrompe muchísimo. Lo que aparece en el libro está basado en cosas que me han contado a mi, personas que han tenido grandes responsabilidades y se han visto inmersos en desastres y ruinas por exceso de confianza, por poner las cosas en manos de otros pensado que los otros van a ser consecuentes…

Es que la exigencia ética no implica una necesidad ontológica, por eso hay mal, por eso hay personas que nos hacen la vida imposible, o al menos lo intentan…

Exacto, no siempre se es consecuente con esa confianza y cariño que depositan en nosotros. Volviendo al inicio de nuestra conversación, lo que nos hace sufrir no es tanto el amor defraudado como la confianza. Y el dinero es la tentación más grosera y permanente que tiene el ser humano. Quizás a veces la espiritualidad católica ha colocado en las pasiones de otro tipo el gran enemigo, pero qué va, el deseo de tener y amasar riquezas se ve ya en el Antiguo testamento, no hemos avanzado nada… Es el dinero lo que está corrompiendo una parte de la sociedad e impide que tengamos verdaderos líderes en la sociedad porque quién se va a meter ahora en política, si la tentación es tan grande y la desconfianza y sospecha del ciudadano hacia quienes administran cuestiones públicas es tan grande… esto conduce a una mediocridad enorme, en la policía, administración, en todo…

¿Estamos perdiendo lo sagrado?

Lo sagrado está en el hombre. Lo primero que te cuentan los antropólogos es que el hombre es hombre desde el momento en que tenemos un contacto con realidades invisibles y somos capaces de explicitarlas, ya sea a través de la adoración, la oración, el ritual, la liturgia… Y, ya lo dijo Chesterton, cuando se deja de adorar a lo que hay que adorar, se pasa a adorar cosas superfluas…