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Salud

14 Ago 2019

Según un estudio estadounidense

El aire contaminado acelera enfermedades pulmonares como un paquete de cigarrillos al día

Servimedia / Madrid

La contaminación del aire, especialmente por ozono troposférico, puede acelerar la progresión del enfisema pulmonar tanto como fumar un paquete de cigarrillos cada día a lo largo de 29 años. Así lo asegura un equipo de investigadores en un estudio dirigido por las universidades de Washington, Columbia y Búfalo (Estados Unidos), y publicado en la revista 'JAMA'.

Estudios anteriores han demostrado que hay una conexión clara de los contaminantes del aire con algunas enfermedades cardíacas y pulmonares, pero la nueva investigación vincula la exposición a largo plazo a todos los principales contaminantes atmosféricos, especialmente el ozono, con un incremento del enfisema detectado en exploraciones pulmonares y que es una afección en la que la destrucción del tejido pulmonar provoca jadeos, tos y falta de aire, y aumenta el riesgo de muerte.

"Nos sorprendió ver lo fuerte que fue el impacto de la contaminación del aire en la progresión del enfisema en los escáneres pulmonares, al mismo nivel que los efectos del tabaquismo, que es, con mucho, la causa más conocida de enfisema", indica Joel Kaufman, profesor de ciencias ambientales y salud ocupacional y epidemiología en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Washington, y autor principal del estudio.

De hecho, los investigadores descubrieron que si el nivel de ozono en el ambiente es tres partes por 1.000 millones más alto en un lugar en comparación con otro durante 10 años equivale a un aumento del enfisema similar a fumar una cajetilla diarios de cigarrillos durante 29 años.

El estudio determina que los niveles de ozono en algunas de las principales ciudades de Estados Unidos están subiendo en esa proporción debido en parte al cambio climático. "Las tasas de enfermedad pulmonar crónica en este país están aumentando y se reconoce cada vez más que esta enfermedad ocurre en los no fumadores", apunta Kaufman. "Realmente necesitamos entender qué está causando la enfermedad pulmonar crónica y parece que las exposiciones a la contaminación del aire que son comunes y difíciles de evitar podrían ser un factor importante".

Los resultados se basan en un extenso estudio de 18 años que involucró a más de 7.000 personas y un examen detallado de la contaminación del aire detectada entre 2000 y 2018 en seis regiones metropolitanas de Estados Unidos: Chicago, Winston-Salem, Carolina del Norte, Baltimore, Los Ángeles, St. Paul, Minnesota y Nueva York.

"Hasta donde sabemos, éste es el primer estudio longitudinal que evalúa la asociación entre la exposición a largo plazo a contaminantes del aire y la progresión del porcentaje de enfisema en una gran cohorte multiétnica basada en la comunidad", apunta Meng Wang, actual profesor asistente de epidemiología y salud ambiental en la Universidad de Buffalo.

HALLAZGOS "IMPORTANTES"

Los autores desarrollaron métodos de evaluación de exposición novedosos y precisos para los niveles de contaminación del aire en los hogares de los participantes del estudio, y recogieron mediciones detalladas de las exposiciones a lo largo de los años en estas regiones metropolitanas y en los hogares de muchos de los participantes.

Si bien la mayoría de los contaminantes en el aire están en declive debido a los esfuerzos para reducirlos, el ozono ha aumentado, según el estudio. El ozono a nivel del suelo se produce principalmente cuando la luz ultravioleta reacciona con los contaminantes de los combustibles fósiles.

"Éste es un gran estudio con análisis de última generación de más de 15.000 tomografías computarizadas repetidas en miles de personas durante un periodo de hasta 18 años. Estos hallazgos son importantes, ya que los niveles de ozono a nivel del suelo están aumentando y la cantidad de enfisema en las tomografías computarizadas predice la hospitalización y las muertes por enfermedad pulmonar crónica", recalca Graham Barr, profesor de medicina y epidemiología en la Universidad de Columbia.

Barr añade: "A medida que las temperaturas aumentan con el cambio climático, el ozono a nivel del suelo continuará aumentando a menos que se tomen medidas para reducir este contaminante. Pero no está claro qué nivel de contaminantes del aire, si hay alguno, es seguro para la salud humana".

El enfisema se midió a partir de tomografías computarizadas que identifican agujeros en los pequeños huecos de aire de los pulmones de los participantes, y de pruebas de función pulmonar, que miden la velocidad y la cantidad de aire inhalado y exhalado.

"Este estudio se suma a la creciente evidencia de un vínculo entre la contaminación del aire y el enfisema. Una mejor comprensión del impacto de los contaminantes en los pulmones podría conducir a formas más efectivas de prevenir y tratar esta enfermedad devastadora", dijo James Kiley, director de la División de Enfermedades Pulmonares en el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (Estados Unidos).