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Contaminación

Salud

31 Jul 2019

Como trastornos del neurocomportamiento, déficit de atención, hiperactividad, peor función pulmonar e impronta cardiovascular

Los pediatras advierten de las nefastas consecuencias de la contaminación en los niños

Servimedia / Madrid

Los pediatras de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria (Sepeap) advirtieron este martes de las consecuencias de la contaminación medioambiental en los niños, entre ellas, trastornos del neurocomportamiento, déficit de atención, hiperactividad, peor función pulmonar e impronta cardiovascular, tras haber denunciado a España la Comisión Europea por incumplir la calidad del aire en Madrid, Barcelona y Granada.

Los pediatras de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria (Sepeap) advirtieron este martes de las consecuencias de la contaminación medioambiental en los niños, entre ellas, trastornos del neurocomportamiento, déficit de atención, hiperactividad, peor función pulmonar e impronta cardiovascular, tras haber denunciado a España la Comisión Europea por incumplir la calidad del aire en Madrid, Barcelona y Granada.

El pediatra e investigador medioambiental Juan Antonio Ortega, subrayó que el impacto del medio ambiente en la población infantil “es mucho mayor que en los adultos, porque sus conductas, tocar todo con facilidad y llevarse las cosas a la boca, así como su altura y el hecho de que respiren más aire por kilogramo de peso que los adultos e ingieran más alimentos y más agua en proporción los hace más vulnerables a los tóxicos ambientales en un periodo en el que, además no tienen todavía desarrollados los mecanismos para eliminar los tóxicos del cuerpo”.

120.000 SUSTANCIAS

Con contundencia, el doctor Ortega apuntó que “legalidad no es sinónimo de inocuidad” y que “vivimos en un mundo contaminado”, en el que nos rodean más de 120.000 sustancias químicas que, en su mayoría, son desconocidas. “Muchos pesticidas son legales pero no inocuos y, de hecho, son muy perjudiciales para la infancia”.

Por ello, considera que los pediatras de Atención Primaria “somos herramientas centinela de la sociedad, estamos en la primera línea de fuego y debemos expresar nuestra preocupación porque, al tiempo, se nos suele dar la razón”.

“El cóctel químico de sustancias que se utilizan en la vida diaria que pesan más que el aire se concentran a menos de un metro de altura”, añadió el experto de la Sepeap, quien resumió que “los niños no son adultos pequeños, no votan y eso los coloca en una vulnerabilidad especial”, en referencia a que son los adultos los que toman las decisiones que afectan a la salud de los menores.

Para este experto, las consecuencias de la contaminación medioambiental pasan por trastornos de neurocomportamiento, déficit de atención, hiperactividad, impulsividad, déficit de vitamina D por no tomar el sol necesario, una peor función pulmonar por no ejercitar la ventilación en un aire limpio, impronta cardiovascular y, por supuesto, un menor rendimiento escolar. Por ello, este pediatra hace un llamamiento para “recuperar el contacto con la madre naturaleza en todas sus formas como una de las herramientas terapéuticas más importantes de los pediatras en el siglo XXI y una urgencia para nuestra especie”.