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  • “La vida misma siempre es más extraña que la ficción”

    El libro de las muertes extraordinarias (Avenauta) es una de esas joyitas que uno encuentra en las librerías. Un ramillete de decesos imposibles, extraños, extravagantes, sobrecogedores, idiotas, hermosos, poéticos, compilados e ilustrados con sutileza por Cecilia Ruiz. Nada de amarillismo ni morbo.

  • “Los grandes genios son agujeros negros, nos atraen y hemos de tener la precaución de tomar distancia de seguridad”

    ‘Herido leve’ (Páginas de Espuma). Así queda Eloy Tizón (Madrid, 1964) después de sus lecturas. Tocado, pero no hundido. Traspasado, pero en pie. Ha agrupado sus treinta años de memoria lectora en ocho alcobas: Intuiciones tempranas, Bárbaros sofisticados, Nudos familiares, Lámparas rusas.

  • “La poesía viola la causa y efecto”

    Lo de Leopoldo ‘Teuco’ Castilla (Salta, Argentina, 1947) es de una hermosura honda que conmueve constelaciones. Su delicadísima mirada ahonda en el misterio de un modo que coloca al lector a pie de abismo al tiempo que lo abraza.

  • "A veces hay que dejar de mirar atrás para seguir avanzando"

    Penumbra. Frontera. Linde. Orilla. Espacio transitorio (Huerga&Fierro), de José Luis Zerón (Orihuela, 1965) es un poemario que transita ese territorio que no es una cosa ni su contraria, porque acaso esté siendo todo a la vez y, por tanto, habitarlo sólo puede hacerse transitoriamente. El dolor. La cicatriz. Lo extraviado. La pérdida.

  • “El amante resignifica los sucesos más cotidianos”

    Apenas hace un año de su último poemario ‘El paso que se habita’ (Chamán), nuestras compañera Esther Peñas (Madrid, 1975) publica La vida, contigo (Adeshoras), una novela (¿novela?) cargada de una belleza que inunda al lector.

  • “Lo siniestro siempre puede retornar, aunque sea en términos más modernos y de buenos modales”

    Villa es un tipo gris que necesita que alguien le diga qué hacer en cada momento. No opina, no se involucra, no emite juicios de valor. Ejecuta órdenes. Un tibio de corazón. Ama las jerarquías. En realidad, Villa no ama nada, ejerce cierta indiferencia existencial. En plena dictadura Argentina (década de los sesenta), Villa tiene que decantarse por una u otra facción.

  • “El precio que se paga por la cobardía es la tibieza”

    Es la voz de la banda 4Señores (rock’roll del sucio, del que estimula los instintos salvajes y ruge sin concesiones, del que se baila perdiendo la medida, con canciones cortadas que contorsionan la noche y desdice la ruta de la fatiga), al tiempo que poeta (su plaquette Subterráneo, Las armas milagrosas, es un silabario de visiones extraviadas que cabalga sobre un caballo a la fuga).

  • “Huir es otra forma de viaje”

    La pérdida de su abuela obliga a Ismael Atta a emprender un viaje de regreso a su tierra. Pero, ¿cuál es nuestra tierra? ¿De qué modo habitamos los espacios, los silencios, los afectos? ¿Es el exceso un viático necesario? ¿Uno puede, debe huir?

  • “Lo revolucionario es conocer, preguntarse por, dudar de uno mismo y de todo”

    El naranja simboliza el entusiasmo y la exaltación, y sirve como embozo perfecto para ‘Brandewijn’ (Ediciones Peregrinas), escrito por un poeta incierto, con pulso feroz y hedonista, que mancha de ternura sus líneas y brinda con brandy, Juan Peregrina (Granada, 1978).

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