Compartir en redes sociales

Cubierta del libro

LIbros

7 Feb 2019

Con 89 entradas, la historiadora y psicoanalista francesa estructura esta disciplina

El Diccionario psicoanalítico de Roudinesco

Esther Peñas / Madrid

Los diccionarios, como los Vademecum, los silabarios, los índices, los distintos Lexicom, catálogos o inventarios preservan un cultivo del saber lento, rizomático, en el que uno se adentra y va enlazando un hallazgo con una nueva curiosidad. Eso mismo sucede al abrir –guiados por el azar o la intención, porque se enmiendan, se retuercen, se invalidan y se significan ambos inicios- el Diccionario amoroso del psicoanálisis (Debate), de Élisabeth Roudinesco.

Azar. Göttinger. Dios, qué bellas son las rosas. La entrada recala en Lou Andreas-Salomé, paciente y parte íntima de Freud. Intención. Sueño. “Los romántico (…) veían en la creación onírica la esencia misma de la existencia humana, a tal punto de concebían la conciencia como la prolongación de un inconsciente inmerso en las profundidades melancólicas de un alma siempre nocturna”.

Roudinesco, historiadora y psicoanalista francesa, ha abordado desde diferentes ángulos el territorio psicoanalítico, aportando siempre lo sugerente de un matiz, el ímpetu de una enmienda, la aclaración de un candil allí donde lo oscuro (Nuestro lado oscuro, se titula precisamente una de sus obras traducidas al castellano).

Este Diccionario, personal como el Cirlot y sus símbolos, incluye entradas aparentemente ajenas al psicoanálisis: Gershwin, Descartes, Princesa salvaje, Nueva York… y otras clásicas (espejo, diván, Eros, deseo, psique…) En cada una de ellas, el recorrido que hace la psicoanalista gala prende lo exacto con el misterio, lo científico con lo invisible, lo riguroso con el símbolo. 

Intención. Fantasma. “Producción de lo imaginario, libreto, ficción o sueño diurno, el fantasma representa una realidad de manera deformada”. Azar. Jesuitas. “Después de todo, la famosa Compañía de Jesús (…) no era muy distinta de la primera Sociedad vienesa de psicoanálisis…”

89 entradas de uno de los movimientos herederos de la búsqueda de lo absoluto, que dijera Steiner, el psicoanálisis (junto con el marxismo y el estructuralismo). Su tierra prometida: el inconsciente.