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Uno de los dibujos de Vera

Entrevista

1 Oct 2019

Leticia Vera, poeta y dibujante

En lo cotidiano reside el corazón simbólico de las cosas

Esther Peñas / Madrid

Sus dibujos muestran mujeres con ojos grandes, como las de Mastretta pero hechas de la intensidad de las escamas de los peces, profundos sin parecerlo, hondos como el infinito que llevan los caracoles a cuestas, bellos como un sí que se espera desde hace tiempo. Hipnóticos. Llevan timbre de lugares que uno reconoce. Leticia Vera (Madrid, 1982) expondrá sus dibujos este fin de semana (5 y 6 de octubre) en ‘Madriz con Zeta’, en Ribera de Curtidores, 25. El sábado de 12.00 a 20.00 horas y el domingo de 10 a 17.

De entre todas las disciplinas artísticas posibles, ¿por qué te expresas fundamentalmente con los dibujos?

En el dibujo reside el gesto, es para mí un encuentro íntimo con una forma de expresión personal a través de los materiales.  En ese sentido, soy una enamorada de la tinta china y sus utensilios, el tintero, la plumilla… que llevo utilizando y experimentando más de veinte años. Para mí un determinado pincel, un papel concreto, son fundamentales. El dibujo me permite expresar con inmediatez lo que tengo en la cabeza o en el corazón.

Lo simbólico ocupa un lugar central en tu obra. ¿Lo más importante para ti es el corazón simbólico de las cosas?

En lo cotidiano reside el corazón simbólico de las cosas para mí, que sin duda es lo más importante en mi obra. Tanto en la señora que en un día de viento se le vuela el sombrero, como en el escaparate de una corsetería, como en la forma de la piedra que me encuentro al salir de mi casa. Todo ello es fuente de alimento para mis dibujos y eje que lo conforma.

También el tarot es un leit motiv de tus dibujos. ¿Qué podemos aprender de él?

El Tarot es un camino que nos revela lo que somos, aunque a veces nos cueste mirar. Precisamente de ello se aprehende el conocimiento, mirando sin apartar la vista nuestras luces y sombras. Además, estéticamente, el Tarot me resulta fascinante e influye en muchos de mis dibujos con su fuerza simbólica.

¿Un buen retrato es una biografía pintada?

En mi opinión, un buen retrato ha de ser una ventana, a través fundamentalmente de la mirada, hacia el microcosmos interior del retratado. Hay que atravesar esa ventana del otro para traerlo al papel. En otro sentido, si cada una de nuestras experiencias conforma nuestro rostro, sí, se puede entender como una biografía pintada todo rostro.

¿Cómo ha de mirar el mundo para pintar como tú dibujas?

Yo intento mirar el mundo con un poco de sentido del humor, locura y asombro, como si fuera una niña, disfrutando de la magia que todo ofrece con una pizca de inocencia.

¿Cómo se sabe que un dibujo está terminado?

Es una sensación muy subjetiva de que “no pide más”. Entonces paro.

Piranessi decía que “en el ensuciar se encuentra”. ¿Estás de acuerdo?

Completamente. Sin pruebas, ensuciando papeles, probando, no se avanza ni se encuentra resultado alguno.

Con alguna excepción, el grueso de tu obra se centra en mujeres. ¿Qué tienen? ¿Por qué no te interesan las figuras masculinas?

Realmente la mayoría de mis mujeres son una manera de conocerme a mí misma. Podría decirse que autorretratos. La figura masculina no me interesa porque prefiero indagar en mí. Es mi forma de trabajar.

¿En qué se han transformado ‘la dama de los clavos’?

“La dama de los clavos” se ha transformado en una mujer más madura que prefiere sembrar flores a clavos, que canta a la luna y no maldice su destino, sino que intenta comprender.

Por cierto, ¿de dónde viene tu trazo artístico?

Mi nombre artístico es Leticia Vera, mi propio nombre. Firmo con un grafismo que no significa nada, pero con cuyos trazos me siento identificada.

¿Qué dibujos expondrás en la feria del próximo fin de semana?

Será una selección de dibujos a tinta de mujeres y plantas principalmente, y alguna acuarela que podréis ver en la calle Ribera de Curtidores, 25 todo el fin de semana en este evento que organiza Madriz con Zeta.