Compartir en redes sociales

Discapacidad

Investigación

26 Dic 2018

Suiza, Austria y Grecia tienen algunos de los porcentajes más bajos, mientras Polonia, Estonia, la República Checa, Bélgica y Portugal obtienen los más elevados

La discapacidad es más habitual entre los europeos de más 65 años del Este que entre los nórdicos

Servimedia / Madrid

El 14% de las personas mayores de 65 años de Europa tienen discapacidad, aunque este porcentaje varía en función de la región del continente y el país. De hecho, los países nórdicos, con un 9,4%, son los que presentan menor proporción de discapacidad entre personas mayores. En los países del Este es donde la prevalencia de discapacidad es más alta, del 16,6%, seguida del Centro (13,6%) y del Sur (13,1%).

Las cifras las revela un estudio publicado en ‘Plos One’ que ha liderado el investigador y fisioterapeuta de la Universidad de Vic-Universidad Central de Cataluña (UVic-UCC) Javier Jerez Roig. El trabajo, que ha analizado 33.369 personas de 65 a 84 años de 17 países europeos, a partir de datos de 2015, apunta a que los países del Este son donde hay mayor prevalencia de discapacidad.

Por países, y aparte de los dos nórdicos, Suiza, Austria y Grecia tienen algunos de los porcentajes más bajos, mientras Polonia, Estonia, la República Checa, Bélgica y Portugal obtienen los más elevados. Estos resultados son homogéneos tanto en hombres como en mujeres, y en las diferentes franjas de edad.

ESPAÑA E ITALIA

Por el contrario, los casos de España e Italia presentan una particularidad: la prevalencia de discapacidad es baja en la franja de edad de 65 a 74 años, especialmente en el caso de los hombres. Pero a partir de esta edad, y sobre todo más allá de los 75, el porcentaje de personas con discapacidad aumenta, principalmente en las mujeres.

El estudio parte del criterio, según recuerda la Universidad Central de Cataluña, de que una persona mayor tiene discapacidad cuando presenta limitación funcional en, como mínimo, una actividad básica de la vida diaria, tales como vestirse, ir al baño, ducharse, entrar y salir de la cama, comer de forma autónoma o caminar.

Los países nórdicos presentan el perfil más ventajoso en todas las variables, excepto en el hábito de fumar y en el consumo de medicamentos, y ven reducidas las diferencias por género. La obesidad y la inactividad física son algunos de los factores más presentes en todas las regiones estudiadas.

En los países del Sur, el estudio también detecta que las personas con limitaciones funcionales tienen un menor nivel educativo, tres veces más bajo que en los países del norte. Además, las del Sur viven más en ámbitos urbanos que rurales, son físicamente más inactivas, tienen una menor calidad de vida y sufren más problemas psicológicos y cognitivos.

Además del profesor Jerez Roig, coordinador del grupo de investigación ‘Methodology, Methods, Models and Outcomes of Health and Social Sciences’ (M3O), el artículo (titulado ‘Regional differences in the profile of disabled community-dwelling older adultos: a European population-based cross-seccional study’) también lo firman los investigadores de la UVic-UCC Ester Teixidó-Compañó y Albert Espelt; Maria Giné-Garriga, de la Universidad Ramon Llull; Marina Bosque-Prous, de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC); Caridad Bagur-Calafat, de la Universidad Internacional de Cataluña; y Dyego L. Bezerra de Souza, de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte, Natal (Brasil).