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Grasa en arterias

Salud

7 Abr 2020

Según un esudio

La acumulación de grasa en las arterias progresa rápido en personas sanas a partir de los 40 años

Servimedia / Madrid

La aterosclerosis, la acumulación de placas de grasa -ateroma- en las arterias, progresa de forma rápida en personas sanas a partir de los 40 años. Según el estudio PESA-CNIC-Santander publicado hoy en la revista científica The Journal of American College of Cardiology (JACC), las placas de ateroma se extienden rápidamente por las arterias de sujetos asintomáticos en el 40% de las personas entre 40 y 50 años.

Los investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), dirigidos por director del centro, el doctor Valentín Fuster, e investigador principal del estudio PESA-CNIC-Santander, concluyeron que la progresión de la aterosclerosis está “directamente relacionada con los factores tradicionales de la enfermedad cardiovascular: edad, sexo, hipertensión, colesterol, tabaco y diabetes”, según recoge el centro en un comunicado.

El estudio PESA-CNIC-Santander, ‘Progresión de la aterosclerosis subclínica temprana’), realizado en colaboración entre el CNIC y el Banco de Santander, incluye a 4.200 hombres y mujeres sanos de mediana edad que se están siguiendo mediante tecnología de imagen y biomarcadores sanguíneos de ómicas desde hace más de 10 años.

El uso de técnicas de imagen no invasivas, asegura Fuster, “permite identificar la progresión y detectar el avance de la enfermedad de forma más precoz que con otros marcadores clásicos, como la presencia de calcio coronario mediante TAC, permitiendo así adelantar la identificación de aquellos individuos con mayor riesgo y que se podrían beneficiar de intervenciones tempranas”.

Gracias a estas técnicas de imagen, especialmente las más sencillas, accesibles y que no necesitan radiación, como la ecografía vascular 2D y 3D, se pueden “detectar y cuantificar la carga o el volumen de enfermedad aterosclerótica y monitorizarla de una forma precisa para así identificar a aquellos individuos que se puedan beneficiar potencialmente de una prevención más intensiva de forma precoz”, explica el director de Investigación Clínica del CNIC, Borja Ibáñez.

La investigación que se publica en JACC es un seguimiento a tres años del estudio PESA en el que se ha llevado a cabo la primera comparación directa entre ambos marcadores de riesgo en imagen, el calcio coronario por TAC y la carga de aterosclerosis carotidea y femoral por ecografía 2D/3D. Los resultados “muestran que la ecografía de las arterias periféricas es capaz de detectar la progresión de la aterosclerosis de una forma más eficiente que el estudio del calcio coronario por TAC”, destaca la autora principal del artículo, Beatriz López-Melgar.

Lo más habitual es que la enfermedad aterosclerótica, caracterizada por el depósito de sustancias lipídicas en las paredes de las arterias, se detecte en estadios avanzados, cuando ya ha provocado eventos clínicos como infarto de miocardio, accidente cerebrovascular u otros.

El tratamiento de este tipo de patologías, cuando ya ha dado síntomas, resulta limitado ya que en un elevado porcentaje los individuos afectados ven disminuida su calidad de vida y, por otro lado, supone un elevado coste económico para el del sistema sanitario, recogen los investigadores en un comunicado.

“Hasta este estudio, se pensaba que esta enfermedad progresaba muy lentamente a lo largo de la vida. Sin embargo dicha progresión es muy rápida en un 40% de los casos analizados”, asegura Ibáñez. En el futuro, se podrá saber con los datos del estudio PESA “si esta progresión tiene que ver con el desarrollo futuro de eventos cardiovasculares”. “Hasta ahora, la velocidad de progresión no había sido considerada a la hora de categorizar el riesgo de los individuos”, indica.

Los investigadores del CNIC ya habían observado, en análisis previos del PESA, que la presencia de aterosclerosis es frecuente en individuos jóvenes y de mediana edad. “Con este estudio hemos determinado cómo progresa la aterosclerosis en sus etapas más iniciales, sin la presencia de síntomas”, asegura el doctor Fuster.

Destacan que, tras un corto periodo de seguimiento de apenas sólo 3 años, “el 40% de los individuos de entre 40 y 50 años de edad, presenta un avance importante de sus placas de aterosclerosis a distintos niveles, incluyendo las arterias carótidas, femorales o coronarias”. Para la doctora López-Melgar, “este hallazgo podría tener consecuencias negativas futuras con respecto al desarrollo de síntomas o eventos clínicos como infartos o ictus”.

Los investigadores consideran que los hallazgos, “aunque deben ser validados en un futuro próximo con la presencia de eventos en la cohorte del PESA”, son de “gran valor para identificar estrategias que permitan prevenir la epidemia de la enfermedad cardiovascular”.