Compartir en redes sociales

Monte Toba (Indonesia)

Medio ambiente

26 Feb 2020

Marcó el comienzo de un 'invierno volcánico' que duró de 6 a 10 años

Los humanos sobrevivieron a una gran erupción volcánica hace 74.000 años

Servimedia / Madrid

La gran erupción del volcán Monte Toba (isla indonesia de Sumatra) hace unos 74.000 años no fue tan apocalíptica como se creía porque hubo poblaciones humanas presentes en Asia antes de ese desastre y sobrevivieron a uno de los mayores estallidos volcánicos de los últimos dos millones de años.

Así se recoge en un trabajo arqueológico realizado por un equipo internacional de 16 investigadores pertenecientes a instituciones de Alemania, Australia, Canadá, Estados Unidos, India y Reino Unido, y publicado en la revista 'Nature Communications'.

La súper erupción de Toba fue unas 5.000 veces más grande que la del Monte Santa Elena (Estados Unidos) en la década de 1980. Ocurrió hace unos 74.000 años en la isla de Sumatra y se ha argumentado que marcó el comienzo de un 'invierno volcánico' que duró de 6 a 10 años, lo que condujo a un enfriamiento de la superficie de la Tierra que duró unos 1.000 años.

Algunas teorías apuntan que ese fenómeno habría causado grandes catástrofes, como la destrucción de poblaciones de homínidos y mamíferos en Asia, y la casi extinción de la propia especie humana. Incluso se ha comentado que pocos Homo sapiens sobrevivieron en África desarrollando estrategias sociales, simbólicas y económicas sofisticadas que le permitieron volver a expandirse y poblar Asia hace unos 60.000 años.

El trabajo de campo en el sur de la India realizado en 2007 por algunos de los autores del nuevo estudio desafió estas teorías, lo que llevó a importantes debates entre arqueólogos, genetistas y científicos de la Tierra sobre el momento de las dispersiones humanas fuera de África y el impacto de la súper erupción de Toba en el clima y el medio ambiente.

La nueva investigación evidencia que el Homo sapiens estuvo presente en Asia antes de lo esperado y que la súper erupción de Toba no fue tan apocalíptica como se pensaba.

HERRAMIENTAS DE PIEDRA

El estudio indica que hay un registro estratigráfico único de 80.000 años en Dhaba (norte del valle medio del río Son, en la India) y que las herramientas de piedra descubiertas allí son una fuerte evidencia de que las poblaciones que las usaban en el Paleolítico Medio estuvieron presentes en la India antes y después de la erupción de Toba.

"Aunque la ceniza de Toba se identificó por primera vez en el valle de Son en la década de 1980, hasta ahora no teníamos evidencia arqueológica asociada, por lo que el sitio de Dhaba llena una importante brecha cronológica", apunta Jagannath Pal, de la Universidad de Allahabad (India).

Chris Clarkson, de la Universidad de Queensland (Australia) y autor principal del estudio agrega que las poblaciones de Dhaba estaban utilizando herramientas de piedra similares a los juegos de herramientas que usaban al mismo tiempo los Homo sapiens en África y que el hecho de que esos utensilios no desaparecieran con la erupción del Toba indica que "las poblaciones humanas sobrevivieron a la catástrofe y continuaron creando herramientas para modificar sus entornos".

Esta nueva evidencia arqueológica respalda la evidencia fósil de que los humanos emigraron de África y se expandieron por Eurasia hace 60.000 años, así como los hallazgos genéticos de que los humanos se cruzaron con especies arcaicas de homínidos, como los neandertales, antes de esa fecha.

Aunque la gran erupción del Toba fue un algo colosal, pocos climatólogos y científicos de la Tierra continúan apoyando la formulación original del escenario del 'invierno volcánico', lo que sugiere que el enfriamiento de la Tierra fue más silencioso y que el volcán pudo no haber causado el periodo glacial posterior.

La evidencia arqueológica reciente en Asia, incluidos los hallazgos desenterrados en este estudio, no respalda la teoría de que las poblaciones de homínidos se extinguieron debido a la súper erupción del Toba.

En cambio, la evidencia arqueológica indica que los humanos sobrevivieron y se enfrentaron uno de los episodios volcánicos más grandes de la historia humana, lo que demuestra que pequeños grupos de cazadores-recolectores se adaptaban al cambio ambiental.