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Mujer con discapacidad

Reportaje

5 Oct 2018

Informe del CESE "La situación de las mujeres con discapacidad”

El continente que no amaba a las mujeres con discapacidad

Blanca Abella / Madrid

La UE ha recibido el mandato de combatir y prohibir todas las discriminaciones por razón de género o de discapacidad y, sobre todo, redoblar sus esfuerzos por proteger a las mujeres y niñas con discapacidad, ya que “ninguna estrategia de la UE presta la atención adecuada a estas mujeres”, según denuncia Gunta Anča, secretaria general del Foro Europeo de la Discapacidad. En nuestro país, la Fundación Cermi Mujeres trabaja para lograr que la Agenda 2030 recoja las demandas de este sector, que agrupa en Europa a 40 millones de mujeres con discapacidad.

El Comité Económico y Social Europeo anuncia el pleno en el que se aprueba el dictamen sobre “La situación de las mujeres con discapacidad”El CESE (Comité Económico y Social Europeo) adoptó en su pleno del pasado mes de julio un dictamen sobre “La situación de las mujeres con discapacidad” que fue emitido a petición del Parlamento Europeo y que servirá de contribución al próximo informe sobre este asunto, previsto para este otoño.

El dictamen denuncia la ausencia de un marco jurídico sólido para proteger y garantizar los derechos humanos de todas las mujeres y niñas con discapacidad y señala que tampoco se han integrado el factor de la discapacidad en las políticas de igualdad de género ni la perspectiva de género en las estrategias de discapacidad. Y así lo expresó la representante del EDF (Foro Europeo de la Discapacidad), Gunta Anča, ponente del dictamen, durante el pleno: “Aunque las mujeres con discapacidad necesitan un apoyo especial, ninguna de las estrategias de la UE les presta la atención adecuada, ni la estrategia sobre la mujer ni la relativa a las personas con discapacidad. Es como si estas personas hubieran desaparecido, como si importaran menos que el resto de la población”. 

El mismo dictamen pide a la UE que, “junto con todos sus Estados miembros, aplique la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CRPD), las recomendaciones de la UE recibidas del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad con respecto a las mujeres y las niñas con discapacidad en 2015 y la observación general Nº 3 sobre el artículo 6 de la Convención”. Dicha observación afirma así en su introducción: “Las leyes y políticas internacionales y nacionales sobre la discapacidad han desatendido históricamente los aspectos relacionados con las mujeres y las niñas con discapacidad. A su vez, las leyes y las políticas relativas a la mujer tradicionalmente han hecho caso omiso de la discapacidad. Esta invisibilidad ha perpetuado una situación en la que existen formas múltiples e interseccionales de discriminación contra las mujeres y las niñas con discapacidad. Las mujeres con discapacidad a menudo son objeto de discriminación por motivos de género y/o discapacidad, y también por otros motivos”.

Isabel Caballero, coordinadora de la Fundación Cermi MujeresIsabel Caballero, coordinadora de la Fundación Cermi Mujeres, afirma que el dictamen del CESE ofrece una visión muy parecida a la que el Comité de la CRPD señaló al Estado español en sus recomendaciones de 2011: "la falta de interconexión de las políticas de igualdad de género y discapacidad, tomando en consideración que las mujeres y niñas con discapacidad pueden sufrir discriminación múltiple e interseccional y por ende se hace necesario adoptar un enfoque de doble aproximación género- discapacidad".

A juicio de esta experta, “aplicar la CRPD sería la mejor estrategia, pero no nos podemos quedar ahí, contamos con otro marco jurídico internacional ineludible como es la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer que debe servir de referencia para el diseño y ejecución de políticas públicas que realmente vayan dirigidas a las mujeres respetando nuestra diversidad”.   Algo en lo que coincide de alguna manera con el dictamen del CESE, que insiste en la importancia de que la UE y sus Estados miembros se adhieran al Convenio de Estambul sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, recordando, además, que las mujeres con discapacidad tienen entre tres y cinco veces más probabilidades de ser víctimas de violencia que sus congéneres sin discapacidad.

 

Invisibles y sin derechos a decidir

Aunque conforman el 16 % de la población femenina total de Europa, es decir, 40 millones de mujeres, este grupo figura entre los más vulnerables y marginados de la sociedad europea. Según Gunta Anča: “Muchos responsables políticos ignoran a este colectivo, y no se dispone de suficientes estudios o estadísticas al respecto. La situación de estas mujeres no solo es peor que la de las mujeres sin discapacidad, también es peor que la de sus homólogos masculinos”.

Las mujeres con discapacidad tienen mayar riesgo de exclusión y pobreza ya que se las excluye de la enseñanza y formación inclusivas con demasiada frecuencia y sus tasas de empleo son muy bajas (18,8 % frente al 28,1 % de los hombres con discapacidad). Así, ocurre que tampoco suelen acceder a puestos de liderazgo ni participar en la vida política y pública. 

En su dictamen, el CESE insiste especialmente en los derechos sexuales y reproductivos, cuyo ejercicio a menudo se deniega a las personas con discapacidad debido a estereotipos y prejuicios erróneos arraigados tanto en la comunidad como en el círculo familiar. Tal y como explica Gunta Anča: “Frecuentemente se aconseja a las mujeres con discapacidad que se sometan a una esterilización, ya que a menudo se les dice que los niños no son para ellas. Aquellas que desean tener hijos cuentan con muy poco apoyo”. En definitiva, el CESE pide el fin de la esterilización forzada y que se reconozca a todas las mujeres el derecho a tomar sus propias decisiones sobre la conservación de su fertilidad o el derecho a fundar una familia.Gunta Anča, secretaria general del Foro Europeo de la Discapacidad

Asimismo, el Comité aboga por mejorar el acceso a la atención sanitaria, tanto a servicios de salud específicos para la discapacidad como a servicios convencionales, ya que los establecimientos y equipos sanitarios a menudo son físicamente inaccesibles para las mujeres con discapacidad.

El CESE sugiere que la UE y sus Estados miembros pongan en marcha una campaña para sensibilizar sobre la legislación relativa a la discapacidad, que aumente la visibilidad de las mujeres con discapacidad y las ayude a combatir los prejuicios.

Mientras, la Fundación Cermi Mujeres señala la importancia de trabajar con la Agenda 2030, para que tengan en cuenta a las mujeres y niñas con discapacidad: “En el mundo viven aproximadamente 600 millones de mujeres con discapacidad, es imposible pretender  alcanzar los objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todas las personas en los próximos 15 años sin contar con este sector de la población. En nuestra agenda como organización está precisamente estar vigilantes para que efectivamente todas las políticas que se pongan en marcha en cumplimiento de la Agenda 2030 las  demandas de las mujeres y niñas con discapacidad estén siempre incluidas. Esta es nuestra tarea”.

 

(Reportaje publiado en 'cermi.es', 316)