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Mujer con discapacidad

8-M

6 Mar 2020

El 66,4 % de mujeres con discapacidad en edad activa que hay en España están inactivas, según datos de Odismet

La doble discriminación lastra el acceso al empleo de las mujeres con discapacidad

Redacción / Madrid

El 66,4 % de mujeres con discapacidad en edad activa que hay en España están inactivas frente al 28,3% de las mujeres sin discapacidad, según datos de Odismet, el Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo de la Fundación ONCE, que da a conocer esta realidad coincidiendo con la celebración del próximo 8 de marzo.

Las 809.000 mujeres con discapacidad que hay en España en edad laboral sufren una doble discriminación, por razón de sexo y discapacidad, que dificulta su acceso al empleo. El acceso al empleo en igualdad de condiciones se convierte para este colectivo en una meta de difícil alcance ya que el entorno familiar, la sociedad en general y el mercado laboral, en particular, tienden a condenarlas hacia la inactividad, coartando su plena integración y desarrollo.

El empleo, más allá del soporte económico que reporta, se conforma como piedra angular de integración, reconocimiento social y elemento de satisfacción personal. Es por ello que quedar al margen del trabajo remunerado implica déficits en el desarrollo del individuo, incluyendo la dependencia de terceros en términos económicos.

Cabría vincular dicha ausencia de participación en el mercado con situaciones de incapacidad laboral reconocida, no obstante, los datos evidencian que no es esta la causa, dado que exclusivamente el 35,5% de prestaciones de ésta índole van dirigidas a mujeres, lo que redunda en la escasa concurrencia de las féminas con discapacidad en el contexto laboral. A ello hay que añadir que, en los casos en los que reciben dichas pensiones, su cuantía es inferior a la de las percibidas por los hombres del colectivo con 843 euros de media, frente a 1.003 para los varones.

Apuntando a la misma tendencia de inactividad, las pensiones de carácter no contributivo, es decir, aquellas dirigidas a personas sin recursos y en situación de necesidad, aun cuando no hayan cotizado, tienen una mayor presencia en las mujeres, acumulando el 73% de las prestaciones económicas de estas características dirigidas específicamente a personas con discapacidad y confirmándose así una mayor precariedad que condiciona su calidad de vida.

El análisis evolutivo de la inactividad laboral de las mujeres con discapacidad arroja datos poco favorables. Si bien se observa un descenso continuo hasta 2013, a partir de dicho año surgen fluctuaciones que concluyen en 2018 con los mismos valores que en 2012.

Ello implica que, a pesar de las justas reivindicaciones, de las evidencias discriminatorias y del esfuerzo permanente, la sociedad no evoluciona hacia la igualdad de oportunidades y la inclusión de la diversidad.

PREJUICIOS

Las mujeres con discapacidad se ven afectadas por clichés y prejuicios educacionales y sociales que suelen relegarlas a funciones vinculadas a las labores del hogar y la atención familiar, obstáculos que las condenan a la dependencia económica, al riesgo de pobreza y exclusión social, impidiendo un desarrollo profesional y personal que las conduzca a la autosuficiencia.

En definitiva, resultan imperantes cambios estructurales, sociales y educacionales que secunden el camino hacia el empleo de las mujeres con discapacidad. Una conciencia social que respalde el esfuerzo, que aliente oportunidades y cimiente políticas igualitarias e integradoras.

Odismet ofrece información permanentemente actualizada sobre las mujeres con discapacidad y su relación con el empleo, como punto de partida para conocer y evidenciar la situación marginal existente, desde donde construir los pilares necesarios hacia la equidad

 

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