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Formación

11 Feb 2019

También que, al menos, el 50% de la población infantil entre 0 y 3 años sea atendida en centros educativos

El Ejecutivo se fija como “objetivo prioritario” que en 2025 el 90% de los jóvenes acabe la educación secundaria

Servimedia / Madrid

El Ejecutivo se ha fijado como “objetivo prioritario” que en 2025 el 90% de los jóvenes españoles cuente con una titulación de educación secundaria, bien sea Bachillerato o FP, así como que al menos el 50% de la población infantil de entre 0 y 3 años sea atendida en un centro educativo, propuesta que, además, favorecería la participación de la mujer en el mercado laboral y actuaría sobre la brecha de género.

Así consta en el apartado ‘Apostar por la formación y el capital humano’ de la 'Agenda del Cambio' que este viernes ha tomado en consideración el Consejo de Ministros y que “guía” la acción del Gobierno en consonancia con las reformas contempladas en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para promover la educación, el crecimiento y el empleo de calidad, la innovación, la salud y el bienestar social, la igualdad de género, el respeto y la integración de la diversidad, y la sostenibilidad de los modelos de producción y consumo.

Para el Gobierno, una de las dos “vías” para lograr que el capital humano se traduzca en una mejora de la productividad es mejorar las competencias educativas y frenar el fracaso escolar y el abandono hasta reducir la tasa de fracaso al 15%.

Con el fin de mejorar los resultados educativos en edades tempranas, sobre todo en colectivos vulnerables, aboga por modernizar y reforzar la profesión docente, diseñar en colaboración con las comunidades autónomas un sistema de evaluación del sistema educativo español; poner en marcha un plan de inclusión educativa de alumnos con dificultades; fortalecer la escuela rural; apoyar la transformación digital y mejorar la convivencia escolar.

Así mismo, apuesta por prestar apoyo a proyectos pedagógicos innovadores; lanzar programas de formación permanente y movilidad en empresas y en centros de investigación; promover la creación de redes de centros y desarrollar un sistema integrado de orientación profesional.

También considera precisa una Ley de Reforma Educativa para la modernizar el modelo educativo y adaptarlo a las nuevas necesidades, permitir la personalización de caminos formativos a las necesidades de los alumnos, “alinear” la Formación Profesional con el resto del sistema, reforzar la formación en valores y el desarrollo de capacidades transversales así como los mecanismos de autonomía y gobernanza de las escuelas.

El Ejecutivo insiste en la Formación Profesional como una de las “líneas estratégicas a abordar en los próximos años” como medio para “atraer” a jóvenes y “reciclar” a los trabajadores y “alineándola” con el resto del sistema. Este planeamiento incluye un Plan Estratégico de Formación Profesional Dual que incluiría la incorporación de las empresas con fórmulas flexibles y la creación de consorcios. De forma paralela, la reforma de las universidades resulta “crucial” para impulsar la innovación y el conocimiento y recuperar el talento.

La ‘Agenda del Cambio’ incluye una nueva ley de universidades que consiga simplificar los procedimientos de acreditación de nuevos títulos académicos, respetando la autonomía universitaria y competencias autonómicas en la materia y fortaleciendo los mecanismos de coordinación entre los organismos involucrados en la verificación.

Este escenario se completaría con una nueva política de becas y tasas universitarias para reforzar los instrumentos de financiación para el acceso a la universidad y facilitar la movilidad y la residencia del alumnado del medio rural en el acceso a los estudios universitarios.

Las propuestas en materia educativa incluyen, finalmente, la reforma el Catálogo de Cualificaciones Profesionales para adaptar las titulaciones a las necesidades laborales de la economía del siglo XXI.