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Urra

Entrevista

8 Nov 2018

Javier Urra, psicólogo y pedagogo

"Hay que educar a los niños para la vida y no para Disney"

Servimedia / Madrid

El psicólogo y pedagogo Javier Urra considera que los padres "no deben comprar el cariño de sus hijos" y deben prepararlos para ser capaces de afrontar los problemas que la vida va a plantearles en el futuro. Por ello, recomienda "educar a los niños para la vida y no para Disney ni para un parque temático".

Este es uno de los mensajes que Urra pretende lanzar con su nuevo libro 'Déjale crecer', editado por La Esfera de los Libros, que traslada a los padres la tesis de que los hijos necesitan aprender por sí mismos y equivocarse porque, de lo contrario, "en vez de un árbol fuerte serán un bonsái".

En una entrevista a Servimedia, Urra critica que proteger a los niños y darles todo lo que anhelan es contraproducente. "Hay niños que son como un cristal, porque son duros pero frágiles porque no están acostumbrados a que la vida les abofetee y la vida antes o después les abofetea", alertó.

Como ejemplo, lamentó que algunos padres cuestionan a los profesores cuando en la escuela corrigen o castigan a sus hijos en vez de respaldar su autoridad y que en casa ofrecen otra comida alternativa cuando no les gusta lo que se cocina. "El hogar bajo ningún concepto es una democracia", remachó.

Para este doctor en Psicología y primer Defensor del Menor que hubo en España, no hay que consentir a los niños cuanto desean porque supone caer en el error de intentar "comprar su cariño" y porque tiene "algo de postureo". A su juicio, la sobreprotección de los hijos es negativa porque necesitan "caerse alguna vez para levantarse".

"Hoy veo algunos padres que no quieren ser adultos, que se dejan chantajear, que quieran comprar el cariño de los hijos y eso me pertubra porque esos niños tendrán 18 años y así les será muy complicado encontrar un puesto de trabajo", comentó.

Algunas circunstancias y características de la sociedad actual tampoco ayudan, en su opinión, ya que los jóvenes están "muy acostumbrados" a conseguir cosas materiales con facilidad y "todo inmediato pero eso no es la vida". Como consecuencia, "los niños quieren todo aquí y ahora".

A su juicio, hay que "poner límites al egoísmo" para frenar los caprichos, que son "muy de los niños y de la tercera edad", y reivindicó la utilidad de la frustración como "una parte más de la vida", por lo que "es bueno aprender a frustrarse".

Urra considera que el aburrimiento también es positivo y que los pequeños deben aprender a gestionarlo porque "no pasa nada por aburrirse". "Cervantes escribió 'El Quijote' en la cárcel, no se aburría allí encerrado", exclamó.

En términos generales, rechaza el sobreproteccionismo y por ello recomienda que los hijos tengan "autonomía" y que sean capaces de hacer las cosas poco a poco por ellos mismos porque "la vida es compleja y hay que adaptarse a la incertidumbre". "La vida tiene momentos preciosos pero antes o después nos vencerá y hay que preparar a los hijos para ese momento", apostilló.