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Calles urbanas desiertas

Medio ambiente

19 Mar 2020

Greenpeace: “No deberíamos vacilar a la hora de tomar medidas contundentes”

La contaminación se desploma en Madrid y Barcelona un 40% por debajo del límite de la OMS

Redacción / Madrid

El confinamiento de los ciudadanos en sus casas por el estado de alarma debido a la crisis sanitaria del coronavirus ha contribuido a desplomar la contaminación en Madrid y Barcelona por un descenso del tráfico de vehículos.

La reducción del tráfico rodado en alrededor de un 40% en Madrid y Barcelona ha traído consigo que los valores medios de dióxido de nitrógeno (NO2), cuya fuente principal de emisión son las emisiones de los automóviles, hayan caído hasta un 40% por debajo del límite de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UE para preservar la salud, según datos dados a conocer este viernes por Greenpeace.

El valor límite de la OMS y la UE son 40 microgramos por metro cúbico de NO2. Madrid tuvo este martes 17 microgramos por metro cúbico y Barcelona alcanzó 15.

Para Greenpeace, las circunstancias excepcionales en las que ha inmerso al mundo la crisis del Covid-19, enfermedad ocasionada por el nuevo coronavirus, pueden servir de aprendizaje para reducir las miles de muertes que la mala calidad del aire provoca cada año.

"Es evidente que bastan unos días sin tráfico para despejar la atmósfera. De una situación tan difícil como la que estamos viviendo deberíamos extraer una lección: no deberíamos vacilar a la hora de tomar medidas contundentes siempre que se ponga en riesgo la salud de las personas”, destacó Adrián Fernández, responsable de la campaña de Movilidad de Greenpeace.

AYUDA DE LA METEOROLOGÍA

En concreto, desde que el martes 10 de marzo comenzasen las primeras medidas de contención, como el teletrabajo o la suspensión de clases, los niveles de NO2 en Madrid han bajado día tras día. La reducción se hizo patente a partir de la aplicación del estado de alarma poco antes de concluir el sábado pasado, medida que limitaba drásticamente el uso del vehículo particular. Desde entonces, la media de la red apenas llega al 40% del límite legal de 40 mcg/m3, un umbral que Madrid ha incumplido cada año desde que en 2010 entrase en vigor la normativa europea.

También en Barcelona la contaminación ha bajado de forma muy similar. Desde la activación de la alerta el 14 de marzo, los niveles de NO2 se han desplomado y cumplen con creces el valor límite, que, en 2019, por ejemplo, se superó en las estaciones más cercanas a lugares de elevado tránsito, como Eixample o Gràcia-Sant Gervasi.

“Estos registros confirman que el automóvil es el principal contaminante en las ciudades españolas. La bajada sin precedentes del tráfico por carretera ha permitido reducir la contaminación en cuestión de horas, a pesar de que otras fuentes como las calefacciones de los hogares y el transporte público han seguido funcionando. Un descenso ayudado por la meteorología del pasado lunes, que ha permitido eliminar la ‘boina’ casi perenne que cubre ambas ciudades”, señaló Fernández.

No obstante, Greenpeace resaltó que la “prioridad indiscutible” ahora es la lucha contra la pandemia y animó a las administraciones a que, tras el estado de alarma, analicen las consecuencias derivadas de unas circunstancias excepcionales, como es la mejora de la calidad del aire.