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RSC+D

4 Dic 2018

Diez objetivos y 34 metas afectan a las personas con discapacidad

Los expertos destacan el papel de las empresas para lograr la inclusión a través de los ODS

Servimedia / Madrid

El papel de las empresas es fundamental para lograr la inclusión social de las personas con discapacidad, para lo que es necesario que tengan en cuenta este factor a la hora de aplicar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), según se puso de manifiesto este martes durante la presentación del libro-guía ‘ODS y Discapacidad-ODiScapacidad, plan de trabajo’.

La presentación de la obra, editada por el Cermi, tuvo lugar en la sede de Servimedia de Torre Ilunion y contó con la participación de su autor, Miguel Laloma, que estuvo acompañado por el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), Luis Cayo Pérez Bueno; el delegado de Derechos Humanos de la entidad, Jesús Martín, y la catedrática de Economía de la UNED Marta de la Cuesta.

El experto en RSE y discapacidad Miguel Laloma detalló que, pese a que la discapacidad aparece mencionada únicamente en cinco objetivos de los 17 que conforman los ODS y en siete de las 169 metas, si se realiza un análisis pormenorizado, 10 objetivos y 34 metas afectan a las personas con discapacidad. Por ello, explicó que se puede trabajar desde el tejido empresarial para impulsar la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad a través de vías como la creación de empleo o garantizar la accesibilidad universal de sus servicios o instalaciones.

“En el libro se expone qué se puede hacer hasta 2020 y hasta 2030 para cumplir los ODS en materia de discapacidad. Hasta 2020 da tiempo de sembrar para recoger los frutos en 2030”, señaló Laloma. Además, apuntó que “trabajar en favor de la discapacidad no depende del tamaño de la empresa”, sino de factores como el convencimiento del líder o que desde la organización se haga ver a los responsables de la compañía el efecto positivo a nivel económico y social que tiene apostar por la inclusión.

Por su parte, la catedrática Marta de la Cuesta destacó que “la discapacidad es un aspecto que está en el origen de la RSE, aunque vaya cambiando la terminología que se va usando”. Así, comentó que, aunque antes los consumidores no tenían muy en cuenta la política de RSE a la hora de elegir dónde comprar un determinado producto o servicio, “ahora hay más sensibilidad”.

El delegado del Cermi para los Derechos Humanos declaró que “las empresas deben ser catalizadoras inmediatas de la inclusión de las personas con discapacidad, y es un agente clave en este sentido”.

En su opinión, “los ODS deben servir para generar otras políticas y para reforzar compromisos que ya están adquiridos y que sí son vinculantes”, que en materia de discapacidad están recogidos en la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, que es de obligado cumplimiento tanto por los operadores públicos como privados.

ASOCIACIONISMO EXIGENTE

Jesús Martín puso en valor la labor de la sociedad civil organizada para que se cumplan los ODS, y en el campo de la discapacidad advirtió de que “existe un asociacionismo exigente que denunciará los casos de malas prácticas cuando se den”. En este punto, avisó de que “los derechos humanos tienen que prevalecer siempre ante la parte económica, y ahí todavía sigue habiendo déficit”, al tiempo que lamentó que no exista un objetivo específico sobre discapacidad en los ODS.

En esta línea, el presidente del Cermi señaló que, pese a que la discapacidad podría haber estado mejor representada en los ODS, “sí aportan un revulsivo que ha movilizado a todos los operadores económicos y sociales, además de que sobre muchos objetivos se puede hacer una lectura amplia y pueden ser tenidos en cuenta desde el punto de vista de la discapacidad”.

Pérez Bueno subrayó que “en materia de discapacidad se va avanzando, pero venimos de tan atrás que los cambios son lentos”, por lo que llamó a “no caer en la melancolía cuando no se cumplen los objetivos en los plazos establecidos”, sino que hay que optar por “revitalizarlos” y por una actitud propositiva y de denuncia.

Por último, hizo hincapié en que la inclusión es una cuestión de toda la sociedad, incluidas las pequeñas y medianas empresas. “El éxito empresarial depende de cómo se responde al entorno, que ya no solo se conforma con la parte económica. Cuando las empresas apuestan por la discapacidad, no nos hacen un favor, sino que se lo hacen a sí mismas. Quien así lo entienda, ya lleva ese elemento ganado y estará en mejor posición de mercado, donde ya cuenta en todos los sentidos quién es mejor y quién no lo es tanto”, zanjó el presidente del Cermi.