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Cambio climático

Biodiversidad

14 Ene 2022

Algunas viven cientos de años y su única oportunidad de moverse es durante el corto periodo en que son una semilla que se mueve a través del paisaje

Las plantas pierden un 60% su capacidad de adaptación climática por la extinción de animales

Redacción / Madrid

La pérdida de especies de mamíferos y aves que dispersan semillas ha reducido en un 60% la capacidad de las plantas de adaptarse al cambio climático en todo el mundo. Ésta es la conclusión de un estudio realizado por investigadores de las universidades Rice, de Maryland y Estatal de Iowa (Estados Unidos), y de Aarhus (Dinamarca), y publicado este jueves en la revista 'Science'. Es el primer trabajo en cuantificar la escala del problema mundial de dispersión de semillas e identificar las regiones más afectadas.

Los autores han medido cómo la pérdida de biodiversidad de aves y mamíferos afecta a las posibilidades de las plantas de adaptarse al calentamiento climático de origen humano. Los hallazgos ilustran una retroalimentación preocupante entre la pérdida de biodiversidad y la crisis climática en curso. La dispersión de semillas es una de las funciones mutualistas más extendidas que ofrecen animales vertebrados.

Más de la mitad de las especies de plantas dependen de los animales para dispersar sus semillas. La capacidad de las plantas dispersas por animales para seguir el ritmo del cambio climático se ha reducido en un 60% por la pérdida de mamíferos y aves que ayudan a dichas plantas a adaptarse al cambio ambiental.

Los investigadores utilizaron el aprendizaje automático y datos de miles de estudios de campo para mapear las contribuciones de las aves y mamíferos que dispersan semillas en todo el mundo. Para comprender la gravedad de las disminuciones, compararon mapas de dispersión de semillas hoy en día con otros que muestran cómo se vería la dispersión sin extinciones causadas por el hombre o restricciones de rango de especies.

"Algunas plantas viven cientos de años y su única oportunidad de moverse es durante el corto periodo en que son una semilla que se mueve a través del paisaje", apunta Evan Fricke, de la Universidad Rice y primer autor del estudio.

ANIMALES DISPONIBLES

A medida que cambia el clima, muchas especies de plantas deben trasladarse a un entorno más adecuado. Las que dependen de dispersores de semillas pueden enfrentarse a la extinción si hay muy pocos animales para mover sus semillas lo suficientemente lejos como para mantenerse al día con las condiciones cambiantes. "Si no hay animales disponibles para comer sus frutos o llevarse sus nueces, las plantas dispersas por animales no se están moviendo muy lejos", recalca Fricke, que agrega que muchas plantas de las que dependen las personas, tanto económica como ecológicamente, necesitan aves y mamíferos que dispersan semillas.

Al modelar datos sobre redes de interacciones de especies de más de 400 estudios de campo, los investigadores descubrieron que podían usar datos sobre rasgos de plantas y animales para predecir con precisión las interacciones entre las plantas y los dispersores de semillas.

Después, necesitaron modelar cómo cada interacción entre planta y animal realmente afectaba la dispersión de semillas. "Por ejemplo, cuando un animal come una fruta, podría destruir las semillas o podría dispersarlas a pocos metros de distancia o a varios kilómetros de distancia", indica Fricke.

Los investigadores utilizaron datos de miles de estudios que abordaron cuántas semillas dispersan especies específicas de aves y mamíferos, lo lejos que las dispersan y cómo germinan esas semillas.

REGIONES

El estudio muestra que las pérdidas por dispersión de semillas fueron especialmente graves en las regiones templadas de América del Norte, Europa, América del Sur y Australia. Si las especies en peligro de extinción desaparecen, las regiones tropicales de América del Sur, África y el sudeste asiático serían las más afectadas.

"Encontramos regiones donde la dispersión de semillas que rastrean el clima disminuyó en un 95%, a pesar de que habían perdido solo un pequeño porcentaje de sus especies de mamíferos y aves", apunta Fricke, que añade: "La biodiversidad de los animales que dispersan semillas es clave para la resiliencia climática de las plantas, que incluye su capacidad para continuar almacenando carbono y alimentando a las personas".

La restauración de los ecosistemas para mejorar la conectividad de los hábitats naturales puede contrarrestar algunas disminuciones en la dispersión de semillas, según Fricke, que concluye: "Cuando perdemos mamíferos y aves de los ecosistemas no sólo perdemos especies. La extinción y la pérdida de hábitat dañan redes ecológicas complejas. Este estudio muestra que la disminución de animales puede alterar las redes ecológicas de maneras que amenazan la resiliencia climática de ecosistemas enteros de los que dependen las personas".