Compartir en redes sociales

Accidente de coche

Salud

21 Abr 2021

El coronavirus desploma la tasa de mortalidad de la Unión Europea a mínimos históricos en 2020

España es el cuarto país de la UE con menos muertes en carretera

Redacción / Madrid

España escala al cuarto puesto entre los países de la UE más seguros en las carreteras al registrar el año pasado una tasa de 29 muertos por accidentes de tráfico por cada millón de habitantes, sólo por detrás de Suecia (18), Malta (21) y Dinamarca (27), con lo que iguala el mejor puesto histórico en el ranking comunitario, pues en 2014 también ocupó la cuarta posición.

Así figura en las estadísticas preliminares de seguridad vial de 2020 de la Comisión Europea, que reflejan que cerca de 18.800 personas perdieron la vida el año pasado en las carreteras de la UE, lo que supone casi 4.000 menos que en 2019 (una reducción del 17%), debido a la reducción de la movilidad asociada a la pandemia de la Covid-19, enfermedad causada por el último coronavirus.

"Es cierto que en 2020 hemos reducido los fallecidos por accidente de tráfico, pero en un año atípico en el que la pandemia lo ha condicionado todo. Por tanto, ahora el reto es consolidar esa tendencia", comentó este miércoles en un comunicado el director general de Tráfico, Pere Navarro, quien añadió: "Hemos tomado medidas normativas que necesitan un tiempo para consolidarse y para comprobar la efectividad de las mismas".

Con una media de 42 muertes en carretera por cada millón de habitantes, Europa continuó siendo el año pasado la región más segura del mundo en materia de seguridad vial. La media mundial se sitúa en más de 180 fallecidos.

Los datos históricos de la Comisión Europea, recogidos por Servimedia, indican que España entró por primera vez en el ‘top cinco’ en 2013, cuanto ocupó la cuarta posición con una tasa de 36 fallecidos por cada millón de habitantes. En 2014 bajó al quinto puesto (también con una tasa de 36) y en 2015 descendió a la sexta plaza (igualmente con una tasa de 36).

España volvió al quinto puesto en 2016 (39 fallecidos en accidente de tráfico por cada millón de habitantes), descendió al sexto en 2017 y 2018 (en ambos años, con una tasa de 39), y cayó a la séptima posición en 2019 (37). El año pasado ascendió al cuarto lugar e iguala así su mejor lugar histórico en el ranking de la UE, junto con 2013, aunque esta vez con una tasa históricamente mínima de 29 víctimas mortales por cada millón de habitantes.

Por otro lado, España forma parte del grupo de 22 países comunitarios que el año pasado bajaron la mortalidad en las carreteras respecto a 2019. Los principales descensos se produjeron en Malta (-31%); Hungría e Italia (-25%); Bélgica, Dinamarca y Eslovenia (-22%), y España y Francia (-21%).

CINCO PAÍSES AL ALZA

Al contrario, los accidentes de tráfico letales aumentaron sólo en cinco países: Luxemburgo (un 18% más), Estonia (15%), Letonia (7%), Irlanda (6%) y Finlandia (4%). No en vano, datos preliminares en Estados Unidos, por ejemplo, muestran que el número de víctimas mortales también aumentó en 2020 pese al menor volumen de tráfico. La evidencia en algunos países de la UE apunta a un incremento de los comportamientos temerarios en los periodos de confinamiento, sobre todo por exceso de velocidad.

Suecia (18 muertes por cada millón de habitantes), Malta (21), Dinamarca (27), España (29) e Irlanda (30) tienen las tasas más bajas de siniestralidad vial correspondientes al año pasado. Por el contrario, las más altas pertenecen a Rumanía (85), Letonia (74), Bulgaria (67), Polonia (65) y Lituania (63).

Diecinueve Estados miembro de la UE registraron sus tasas históricamente más bajas de mortalidad vial en 2020, todos salvo Chipre, Estonia, Finlandia, Irlanda, Letonia, Lituania, Luxemburgo y Países Bajos.

En el periodo entre 2010 y 2020, el número de muertes en accidentes de tráfico cayó un 36% en el conjunto de la UE, con lo que no se consiguió el objetivo fijado por la UE de reducir a la mitad las cifras de fallecimientos. Sólo Grecia (-54%) cumplió con esa meta comunitaria, seguida de Croacia y España (-44%), Portugal (-43%) y Eslovenia e Italia (-42%), con lo que los descensos fueron de al menos un 40% en nueve países.

VÍAS URBANAS

Por otro lado, la popularidad del uso de la bicicleta experimentó el año pasado un aumento significativo y muchas ciudades de todo el mundo han reasignado (temporalmente) espacio vial a ciclistas y peatones, lo que puede tener un impacto positivo importante en la calidad del aire y el cambio climático y crear nuevos retos en materia de seguridad vial.

En toda la UE, alrededor del 70% de las víctimas mortales de accidentes de tráfico en zonas urbanas son usuarios vulnerables de la vía pública, como peatones, motociclistas y ciclistas. La Comisión Europea quiere garantizar que se tenga en cuenta la seguridad vial en todas las fases de la planificación de la movilidad urbana.