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Explosión de la calle Toledo

Salud

21 Ene 2021

Los expertos recomiendan “tomar perspectiva”, mantener las rutinas y compartir la incertidumbre

Eventos como la explosión de la calle Toledo pueden “despertar” los miedos, la ansiedad y el insomnio

Servimedia / Madrid

Eventos traumáticos como la explosión registrada este miércoles en un edificio en la calle Toledo de Madrid pueden aumentar y “despertar” los miedos, la ansiedad, la incertidumbre para afrontar el día a día o incluso el insomnio en la población en un contexto de “crisis continua y constante” como la actual.

Así lo defendió, en declaraciones a Servimedia, el director médico de la Clínica Nuestra Señora de la Paz, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, Álvaro Pico, quien reconoció que el “trauma” que generan estos hechos “se ve muy agrandado en situaciones con un nivel de estrés, tensión y presión muy elevado” como el que ocasiona una pandemia como la actual, que, además, “nos hace sentirnos muy inseguros a todos los niveles”.

A este respecto, incidió en que eventos traumáticos de este tipo en estas condiciones impulsan un “repunte” de ansiedad, insomnio, somatizaciones y dolores como respuesta a “algo que se escapa de nuestro control”.

“Con la actual crisis, nuestras rutinas se han roto y todo lo que venga a sumar ahí nos genera un mayor efecto negativo”. ”Para los que tienen problemas previos, un evento como éste aumenta la gravedad de esos síntomas y para los que no, pueden aparecer ansiedad o insomnio”, insistió.

Por ello, abogó por dar “un poco de espacio para que la respuesta que tenemos como sociedad sea un poco más pausada” y no “bombardear” a la población con informaciones “muy inmediatas y negativas que ya lo son en sí mismas”, al entender que esto deriva en "una bola de nieve aún mayor”.

ESTRATEGIAS

Como estrategias para enfrentarse a este tipo de eventualidades, aconsejó “tomar perspectiva y tiempo” para que quienes lo han sufrido “tengan la oportunidad de sacar la fortaleza que tienen” e hizo hincapié en que el ser humano “es mucho más fuerte de lo que en momentos de crisis pensamos" y, por ende, es capaz de adaptarse a situaciones "tremendas" y afrontar y resolver problemas "muy graves incluso como los que estamos viviendo”.

También, expuso la importancia de intentar restablecer “ciertas rutinas que dan seguridad en el día a día”, mantener un contacto y una comunicación “razonable” con los demás para “compartir la incertidumbre, problemas y formas de resolverlos” así como establecer “descansos y momentos para relacionarnos a nivel sociofamiliar”.

No obstante, ante la aparición de trastornos de ansiedad con crisis de pánico, insomnio mantenido en el tiempo o cuadros depresivos, recomendó consultar con un especialista para recibir un apoyo psicológico, un diagnóstico o, en casos más extremos, un tratamiento o terapia.

A su entender, resulta “muy importante” tanto “quitarle hierro” como “no medicalizar ni psicologizar los problemas que nos están pasando”, consciente de que, en la actualidad y en la mayoría de los casos, no se trata de “un problema psiquiátrico aislado, sino derivado de todo lo vivido”.